martes, 28 de octubre de 2008
Un dia...una habitación
La vida es una serie de habitaciones y las personas con las que coincidimos en ellas son las que configuran nuestras vidas...Esta frase no es mía, pero es tan real que la tomaré como si lo fuese. En cada uno de los momentos que pasamos a lo largo de nuestro camino, vamos encontrando personas y de cada una de ellas aprendemos algunas cosas. Algunas son buenas, otras no tanto, pero de todo sacamos algun aprendizaje, que es lo que nos va formando en nuestro destino. Yo he tenido y tengo habitaciones muy bellas, a las que regreso siempre, mi familia, mi hija, mis amigos... Hay otras, de las que huí hace mucho tiempo, y algunas en las que estoy cerrando la puerta ahora. Todas y cada una de mis habitaciones son parte de mi vida, son parte de lo que he sido y de lo que seré. Tras de mí queda mucha experiencia y a lo único que aspiro en estos momentos es irme encontrando nuevas personas que sigan configurando mi destino, nuevas emociones, nuevas habitaciones. Por ahora se que la última habitación en la que estuve, está cerrada y aunque no niego que he tenido que tirar la llave al fondo del mar del dolor para no ir corriendo a abrirla, me queda la esperanza que pronto sea eso solo...una habitación más, por la que pasé, en la que quise quedarme por siempre, de la que me invitaron a salir y de la que me fuí.Que asi sea...
domingo, 26 de octubre de 2008
The End
¡ Joder! ¿Quién será ahora?- Estaba medio dormida en el sofá. Mi hija hacia un rato que ya se había marchado y yo decidí descansar un poco. Últimamente intentaba dormir siempre que me era posible, así no pensaba demasiado.
Abrí la puerta, dispuesta a cerrársela en la cara al primer vendedor de tres al cuarto que hubiese tenido la osadía de interrumpir mi siesta.
Y allí estabas tú.
-¿Qué haces aquí?- Fue lo único que mi corazón latiendo como un loco y mi cabeza dando mil vueltas, se pusieron de acuerdo en decir.
-Demostrarte lo equivocada que estás- Y sin darme tiempo a nada más, empujaste la puerta y cogiéndome en brazos, callaste mi boca con tus labios. Y es que tampoco iba a decir nada, no quería privarme del sabor de tus besos.¡ Dios! Cuanto te había echado de menos. Y como si me leyeses el pensamiento susurraste:
-Te Quiero, mi amor. Creía que me volvía loco si no podía volver a besarte. No pienses más tonterías, cariño- Tus manos recorrían mi espalda sin parar y mi cuerpo temblaba sin poder controlarlo- Es difícil y muy duro, lo sé-continuaste sin dejar de besarme-Pero te necesito a mi lado para conseguirlo. Ya no quiero pensar en un mañana si no es contigo¿ Crees que para mi es fácil? ¿ Crees que no me rompo de dolor cada vez que tengo que dejarte? ¿ Piensas que no te deseo? ¡ Dios! Si hay veces que me vuelvo loco por tenerte…
Con cada una de tus palabras, mis ojos eran un torrente de lágrimas. Lloraba de felicidad, lloraba por tanto dolor acumulado, por tantas frustraciones pasadas. Lloraba porque eras mío, porque querías serlo completamente. Lloraba y lloraba sin poder dejar de hacerlo.
- No llores más, mi cielo, por favor -dijiste mientras intentabas secar mis lágrimas, sin darte cuenta de las tuyas. Yo si que me la dí, y al verte llorar, creí que mi corazón explotaba de tanto amor.
- Te quiero, Te quiero, Te Quiero- era lo único que podía y quería decir. No deseaba despegarme un milímetro de tu piel, de tus brazos-Te Quiero…
- Lo sé, amor, lo sé. Yo también Te quiero, más de lo que puedas imaginar. Perdóname , cariño, por todo lo pasado, por todo lo de ahora, por todo lo que pasará después, perdóname y quédate conmigo, no vuelvas a dejarme sin ti, porque la verdad es que no se como consigo respirar cada vez que te tengo enfrente y no puedo tocarte.
Negué con la cabeza una y otra vez, besándote, diciendo sin palabras que ya no nos hacían falta más perdones. Estabas allí y no había nada más.
Sin saber como, estábamos en mi habitación, en el lugar donde tantas veces te amé en soledad. Tus ojos se clavaron en los míos y vi reflejado tanto amor… y aun así pregunté:
- ¿ Estás seguro? No me hagas más daño… Con toda la suavidad que te fue posible, me tumbaste en la cama y apoyándote en mi pecho, susurraste algo que yo había ansiado escuchar tantas veces: - Estoy Seguro, pero no de ahora. Estoy seguro desde el momento en que me di cuenta que estaba enamorado de ti. No solo tú has soñado este momento, yo lo tengo clavado en mi alma, y no puedes imaginar la impotencia que sentía cuando intentaba explicártelo y no me creías-Levantaste un poco la cabeza, para poder mirarme-No hay más verdad que la que siempre te dije, no me es fácil encontrar escusas, no me es fácil mentir. Tienes que creerme, mi vida. Di que me crees…
- Es lo que me hace falta, amor, creerte, necesito creerte, lo necesito…
Y no nos hicieron falta más palabras. La ropa fue cayendo como fueron cayendo cada uno de nuestros miedos. Tu piel y la mía eran una sola. Nuestros cuerpos vibraban al compás de los latidos de un solo corazón, los besos eran eternos con el suspiro que acompaña un gemido y un Te Quiero. Estabamos unidos por unas maravillosas cadenas que eran nuestros brazos, no queriendo que nos despegasemos jamás. En ningún lugar del mundo se hizo tan real la frase: hacíamos el Amor. O tal vez, el Amor nos hacía a nosotros.
Empapados en sudor y al borde de rompernos de tanta felicidad, casi como si de una misma voz se tratase los dos gritamos en un susurro:¡ Te Quiero!
Y abrí los ojos…estaba sola, como siempre y como siempre se repetía este sueño, tanto dormida como despierta. Y hoy que he vuelto a soñarlo, plasmado en unas letras, quiero dejar de hacerlo. Y como en esa película, esa que tu me decías que yo te hacía sentir, pongo el The End, para intentar acabar así con este sueño, que nunca fue y que nunca será.
Aceptar de una vez la realidad de cómo ocurrieron las cosas, sin tratar de justificar nada, ni a ti, ni a mi misma. Lo hecho, hecho está, lo sentido, sentido fue. Si te quise con toda mi alma quizás fue mi error. Si te deseé tanto que creí deshacerme, esa fue mi penitencia. Si te creí una y otra vez, esa fue mi ingenuidad. Y tu, si no supiste quererme, no me debe importar. Si no pudiste desearme, no debiste fingir.
Al menos yo siempre gané, porque los días en que te amé y te desee, me llevé sueños, días y noches llenos de colores tan hermosos que parecía que pudiese andar sobre ellos. Y hasta del dolor me llevo algo…fortaleza. ¿ Y tu? ¿Qué te llevas? Tanto como diste…nada. Y aunque no lo sepas, esa será tu pena, vivir vacio a los sueños, al amor e incluso al dolor. No lo sabrás nunca pero…¡No sabes lo que te pierdes!
Así que, amor mío, como si de una película se tratase, a este bendito sueño le añado: The End. ( y a mi vida: to be continued).
jueves, 23 de octubre de 2008
Hoy...¿y mañana?
Hoy no encuentro palabras,y a lo mejor, ni ganas de escribir, quizás por el miedo a mañana sentir algo distinto a lo que hoy siento. Alguien me diría que estoy en esa montaña rusa de los sentimientos, que unas veces te permiten estar arriba y ver todo con optimismo y correr el riesgo mañana de caer en picado hacia el abatimiento. Y no quiero volver ahí. Hoy por fin despues de muchos meses y sobretodo de los ultimos dias, siento un poco de paz y si...tengo miedo a perderla, no quiero que se me escape,no quiero volver a echarte de menos como lo hacía.Quiero verte como hoy te vi, alejandote de mi dolor, guardando tu amor en el cajón que decoré para amarte, pero con la diferencia que ahora quiero amarte en silencio, sin que apenas te des cuenta.Y tu en tu ignorancia de sentimientos, no te la das. Y eso es más merito mío que tuyo, como siempre. Pero bendito sea el sacrificio si me mantiene arriba de la montaña y si tengo que bajar...ojalá no duela tanto, ojalá no te des cuenta.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Te dejo marchar
Creo que debo dejarte marchar...pero no de mi vida. De ahí hace tiempo te marchaste o jamás quisiste entrar. Debo dejarte marchar de mis recuerdos y de esa estupida idea que aveces me asalta y me dice que siga esperando. Hoy me di cuenta, que tambien el ultimo sacrificio está en mis manos...y maldigo mi suerte de nuevo.
He de dejarte ir y aunque no quiero, puedo y debo hacerlo. Es tan sencillo como cruzar esa linea que estos dias me ataba en la desesperanza, en la tristeza. He de levantarme del suelo donde me dejaste caer, sacudir el polvo de mis lágrimas y guardarlas donde tu no puedas verlas. Donde tu estes, siempre debe haber una sonrisa, una palabra amable...y se que puedo hacerlo, aunque cuando no estes, al llegar a mi rincón, abra el cajón de la tristeza y me meta dentro. Pero he de dejarte ir... y contigo creo que se ira parte de mi dolor.
Y tu respiras, pensando que quizas el daño no fue tan grande, que puede más una gran amistad que todo lo que hemos vivido, y en tu respiracion, no te das cuenta que soy yo la que te dejo marchar, y no lo hago solo por ti...lo hago por mi, porque de esa forma se que mientras tu te vas de mis recuerdos más recientes, doy un nuevo paso a aprender a vivir de nuevo.
martes, 21 de octubre de 2008
Y me hablas....
Y me hablas...y tu voz suena como un eco lejano. Ni siquiera te escucho.
Mientras tu hablas, yo recuerdo cada uno de los besos que me diste,cada abrazo. Recuerdo como, cuando tu ojeabas el periodico, yo te acariciaba la espada, sintiendo en cada paseo de mi mano por ella un paraiso de sensaciones. Y tu sigues hablando y yo...no te escucho. Recuerdo cuando si te escuchaba, cuando para oirte mejor me acercaba tanto a ti que casi respiraba cada una de tus palabras. El mundo, en ese instante estaba mudo de sonidos, porque solo se oia tu voz. Porque era como sentir hablar al mismisimo Dios, Mi Dios. Y como me empapaba de cada de cada frase que salía de tu boca, memorizandolas para luego, en mi soledad, oirlas de nuevo y ver cada uno de los colores de tu voz, los matices con los que mi loco amor y yo los disfrazabamos, sintiendo que habia un arcoiris de sentimientos.
Y mientras me hablas y tu voz suena como un eco lejano, me asaltan ganas de besarte, callandote sin más. De encontrar un consuelo en tus labios que me digan: estas equivocada...Si, claro que si: Te quiero, como puedes dudarlo? Y me pregunto si tu estás pensando lo mismo que yo. Vuelvo a imaginarte, dejando de hablar, para acercarte a mis labios que estan locos de ti.
-¿Porque no lo haces?Vamos no esperes más, devuelveme la paz que hace un tiempo me robaste.
Y entonces, donde está clavado el puñal, la herida se abre y de nuevo comienza a sangrar. Vuelvo a la realidad...nunca me quisiste y cada uno de los colores, sabores y olores los había inventado yo. Mis deseos son y siempre fueron mios, nunca fueron nuestros, jamás seran tuyos.
Mis sueños se van acabando al compás de tu conversación. Hago un pequeño gesto con la cabeza, como si hubiese prestado atención. Y tu concluyes tu ración de normalidad diaria, convencido que todo va mejor, que día a día ganas un poco de la maldita normalidad, la que a ti tanto te tranquiliza y a la que yo ansío encontrar. Y mientras tu te alejas, yo vuelvo a mirar al vacio ahora ya sin ver, sin escuchar, sin oler...
Mientras tu hablas, yo recuerdo cada uno de los besos que me diste,cada abrazo. Recuerdo como, cuando tu ojeabas el periodico, yo te acariciaba la espada, sintiendo en cada paseo de mi mano por ella un paraiso de sensaciones. Y tu sigues hablando y yo...no te escucho. Recuerdo cuando si te escuchaba, cuando para oirte mejor me acercaba tanto a ti que casi respiraba cada una de tus palabras. El mundo, en ese instante estaba mudo de sonidos, porque solo se oia tu voz. Porque era como sentir hablar al mismisimo Dios, Mi Dios. Y como me empapaba de cada de cada frase que salía de tu boca, memorizandolas para luego, en mi soledad, oirlas de nuevo y ver cada uno de los colores de tu voz, los matices con los que mi loco amor y yo los disfrazabamos, sintiendo que habia un arcoiris de sentimientos.
Y mientras me hablas y tu voz suena como un eco lejano, me asaltan ganas de besarte, callandote sin más. De encontrar un consuelo en tus labios que me digan: estas equivocada...Si, claro que si: Te quiero, como puedes dudarlo? Y me pregunto si tu estás pensando lo mismo que yo. Vuelvo a imaginarte, dejando de hablar, para acercarte a mis labios que estan locos de ti.
-¿Porque no lo haces?Vamos no esperes más, devuelveme la paz que hace un tiempo me robaste.
Y entonces, donde está clavado el puñal, la herida se abre y de nuevo comienza a sangrar. Vuelvo a la realidad...nunca me quisiste y cada uno de los colores, sabores y olores los había inventado yo. Mis deseos son y siempre fueron mios, nunca fueron nuestros, jamás seran tuyos.
Mis sueños se van acabando al compás de tu conversación. Hago un pequeño gesto con la cabeza, como si hubiese prestado atención. Y tu concluyes tu ración de normalidad diaria, convencido que todo va mejor, que día a día ganas un poco de la maldita normalidad, la que a ti tanto te tranquiliza y a la que yo ansío encontrar. Y mientras tu te alejas, yo vuelvo a mirar al vacio ahora ya sin ver, sin escuchar, sin oler...
lunes, 20 de octubre de 2008
La Soledad...
Le despertó el mismo pensamiento que hacia tiempo le acompañaba. Al abrir los ojos y mirar hacia la oscuridad de su habitacion volvió a acompañarle esa soledad que tan amiga se habia hecho de ella, sin que nadie la hubiese invitado a quedarse.
-Todavía estas aquí? -le preguntó-Cuando demonios podré librarme de ti?
Creo que nunca-respondió una voz en su interior- Para que yo me vaya tendrías que nacer de nuevo o en todo caso cambiar la mentalidad de esta sociedad que nos envuelve, y las dos cosas son imposibles.Vete haciendo a la idea que podrás convivir conmigo, e incluso puede que lleguemos a estimarnos, pero que te deje...eso no sucederá jamás.
Has nacido en un tiempo que o bien no te pertenece o no esta hecho para ti. Demasiada sinceridad, demasiado corazón para un mundo en el que reina la hipocresía, el egoismo y el engaño. Quien crees que eres para ir con la verdad a todas partes, aunque sepas que te va a destrozar?Aun no entiendes que asi no me iré nunca de tu lado?Que ingenua eres, Dios!!!
Ella sacudió la cabeza, como para no escuchar más. Sabia que esa maldita voz interior tenía parte de razón. Sabía que esa nueva amiga que le acompañaba, iba a despertarse a su lado durante mucho tiempo, quizas por siempre.
-Bueno pues quedate-le dijo- Me acostumbraré a ti si hace falta, pero no me pidas que me vuelva igual que los que me han roto el alma, porque eso sería dejar de creer en la humanidad y eso sería mi muerte, la muerte de mis sueños. Quedate y despertaremos juntas cada mañana y cada noche te haré un lado en mi cama, me acompañarás a cada paso que de, mirando en los ojos de la gente que me rodea. Quizas en alguna mirada...encuentre tu adios.
Sintió una punzada, no supo si era una risa cínica de su interior o el despertar de su pobre corazón roto de nuevo. De todas formas se levantó y comenzó a caminar por ese nuevo día...
-Todavía estas aquí? -le preguntó-Cuando demonios podré librarme de ti?
Creo que nunca-respondió una voz en su interior- Para que yo me vaya tendrías que nacer de nuevo o en todo caso cambiar la mentalidad de esta sociedad que nos envuelve, y las dos cosas son imposibles.Vete haciendo a la idea que podrás convivir conmigo, e incluso puede que lleguemos a estimarnos, pero que te deje...eso no sucederá jamás.
Has nacido en un tiempo que o bien no te pertenece o no esta hecho para ti. Demasiada sinceridad, demasiado corazón para un mundo en el que reina la hipocresía, el egoismo y el engaño. Quien crees que eres para ir con la verdad a todas partes, aunque sepas que te va a destrozar?Aun no entiendes que asi no me iré nunca de tu lado?Que ingenua eres, Dios!!!
Ella sacudió la cabeza, como para no escuchar más. Sabia que esa maldita voz interior tenía parte de razón. Sabía que esa nueva amiga que le acompañaba, iba a despertarse a su lado durante mucho tiempo, quizas por siempre.
-Bueno pues quedate-le dijo- Me acostumbraré a ti si hace falta, pero no me pidas que me vuelva igual que los que me han roto el alma, porque eso sería dejar de creer en la humanidad y eso sería mi muerte, la muerte de mis sueños. Quedate y despertaremos juntas cada mañana y cada noche te haré un lado en mi cama, me acompañarás a cada paso que de, mirando en los ojos de la gente que me rodea. Quizas en alguna mirada...encuentre tu adios.
Sintió una punzada, no supo si era una risa cínica de su interior o el despertar de su pobre corazón roto de nuevo. De todas formas se levantó y comenzó a caminar por ese nuevo día...
sábado, 18 de octubre de 2008
Hoy por fin...
Hoy necesitaba hacerlo, quizas porque tengo el alma rota y los sueños perdidos. Porque casi no se como volver a levantarme, aunque se que debo hacerlo.
Siempre me dijeron que se me dio bien escribir...porque no hacerlo. Porque no intentar desahogar un poco todo este dolor en unas cuantas frases?
Si...me han roto el corazón y seguramente me lo busqué por no ver lo que no quería ver.Pero, no es eso el amor? Sinceramente creo que no, el amor es mucho más...claro si se es correspondido y en este caso, no lo era.
Pero hoy no...hoy no tengo ganas de revivir todo aquello.Por hoy ya es bastante, o por este instante.Quizas dentro de diez minutos me salten unas ganas locas de regodearme en mi pena y volver a recordar cada una de las cosas vividas,pero de momento solo esto me es suficiente...
Siempre me dijeron que se me dio bien escribir...porque no hacerlo. Porque no intentar desahogar un poco todo este dolor en unas cuantas frases?
Si...me han roto el corazón y seguramente me lo busqué por no ver lo que no quería ver.Pero, no es eso el amor? Sinceramente creo que no, el amor es mucho más...claro si se es correspondido y en este caso, no lo era.
Pero hoy no...hoy no tengo ganas de revivir todo aquello.Por hoy ya es bastante, o por este instante.Quizas dentro de diez minutos me salten unas ganas locas de regodearme en mi pena y volver a recordar cada una de las cosas vividas,pero de momento solo esto me es suficiente...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
