lunes, 20 de octubre de 2008

La Soledad...

Le despertó el mismo pensamiento que hacia tiempo le acompañaba. Al abrir los ojos y mirar hacia la oscuridad de su habitacion volvió a acompañarle esa soledad que tan amiga se habia hecho de ella, sin que nadie la hubiese invitado a quedarse.
-Todavía estas aquí? -le preguntó-Cuando demonios podré librarme de ti?
Creo que nunca-respondió una voz en su interior- Para que yo me vaya tendrías que nacer de nuevo o en todo caso cambiar la mentalidad de esta sociedad que nos envuelve, y las dos cosas son imposibles.Vete haciendo a la idea que podrás convivir conmigo, e incluso puede que lleguemos a estimarnos, pero que te deje...eso no sucederá jamás.
Has nacido en un tiempo que o bien no te pertenece o no esta hecho para ti. Demasiada sinceridad, demasiado corazón para un mundo en el que reina la hipocresía, el egoismo y el engaño. Quien crees que eres para ir con la verdad a todas partes, aunque sepas que te va a destrozar?Aun no entiendes que asi no me iré nunca de tu lado?Que ingenua eres, Dios!!!
Ella sacudió la cabeza, como para no escuchar más. Sabia que esa maldita voz interior tenía parte de razón. Sabía que esa nueva amiga que le acompañaba, iba a despertarse a su lado durante mucho tiempo, quizas por siempre.
-Bueno pues quedate-le dijo- Me acostumbraré a ti si hace falta, pero no me pidas que me vuelva igual que los que me han roto el alma, porque eso sería dejar de creer en la humanidad y eso sería mi muerte, la muerte de mis sueños. Quedate y despertaremos juntas cada mañana y cada noche te haré un lado en mi cama, me acompañarás a cada paso que de, mirando en los ojos de la gente que me rodea. Quizas en alguna mirada...encuentre tu adios.
Sintió una punzada, no supo si era una risa cínica de su interior o el despertar de su pobre corazón roto de nuevo. De todas formas se levantó y comenzó a caminar por ese nuevo día...

No hay comentarios: