Quisiera que con cada campanada del nuevo año, te fueses esfumando tu tambien. Dios!nunca hubiese imaginado cuando empezó este, que pasara todo lo que pasó. Que tu no fueras como yo te habia idealizado, que fuese a enamorarme como una estupida de ti. Pero pasó... Y la verdad es que en ciertos momentos fue hermoso, muy hermoso. Pero te empeñaste en destrozarlo y lo conseguiste. Y no solo destrozaste lo que era un sentimiento maravilloso lleno de ilusión y de esperanzas, sino un corazón que estaba repleto de amor por ti, que solo vivía para regalarte momentos de cualquier color,vida de todos los sabores...
Puedo negarlo una y mil veces y una y mil veces mentiría si lo hiciera, aun recuerdo cada uno de tus besos y quizas... aun los extraño...y aun con todo lo sufrido, quisiera volver a sentirlos como en su día los sentí. Prefiero estar ciega que tener este terible dolor de sentirme utlizada, tratada una y otra vez como una estupida. Pero como si de un exorcismo se tratase, tratare de resumir este bendito año como en realidad fue: una cancion.
Invierno 2008:
Y un homenaje a ti que estas en el cielo y no hay un segundo donde no te piense
Primavera2008:
Verano 2008:
Y una funesta noche en la que tuve que darme cuenta de quien eras
Pero llegó el otoño y como caen las hojas...yo volvi a caer en ti, en amarte, y como te ame!!! Otoño 2008:
Cuanto amor puse en este video:
y despues se acabó
Y pongo fin ha este melodico-diario de mi amor por ti
Feliz año nuevo y que el 2009 te lleve lo más lejos posible de mi corazon
martes 30 de diciembre de 2008
domingo 30 de noviembre de 2008
viernes 7 de noviembre de 2008
Usted no sabe..
-Necesito tu ayuda…Por favor…
La mente cruzó los brazos y miró desafiante al corazón. No quería pronunciar las palabras que sabían le iban a herir, pero no pudo evitarlo.
-Te lo advertí desde hace mucho tiempo-le dijo- Siempre he tratado que me hicieses caso pero tu una y otra vez te empeñas en no escucharme cuando te hablo y ahora vienes a pedirme ayuda? ¿ Para que? ¿Para que mañana, cuando vuelvas a verlo, saltes otra vez de alegría y hagas oídos sordos a lo que yo te digo?
- Sabes que desde hace algún tiempo ya no es así. Ahora procuro no acelerarme en su presencia y no creer en sus palabras, pero entiéndeme, estoy envenenado de él- Las palabras del corazón eran como una suplica- Estoy roto en mil pedazos y si, me lo estabas advirtiendo y yo no te escuché…
-No solo eso- le espetó la mente- sino que te dedicaste a ponerme una venda para que no viese más allá cada vez que yo descubría algo nuevo. Callaste mi voz con lindas canciones de amor para no oir lo que tenía que decirte. Llegaste a envenenarme a mi también. Me costó mucho volver por mis fueros para que vuelva a creer que estás totalmente seguro de querer recomponer tus pedazos. No se… - Su mirada ya no era tan desafiante y se acercó lentamente al corazón- Anda dime ¿ que ha pasado? ¿Qué quieres que haga para ayudarte?
¿ Que que ha pasado?- sollozó- Pues lo que tu venias diciéndome, que me estaba equivocando, que las palabras que yo creí, eran solo fruto de mi irresponsable y desaforado latido. Que las bellas canciones solo las escuchaba yo y que aquellos sueños que compartí contigo eran fantasías, más propias de un corazón adolescente que de mi mismo, que ya tengo una edad y bastante camino andado…
- Y casi siempre te tropiezas en el mismo sitio-puntualizó la mente.
- Pero ahora crei que era distinto, le creí…era como un alma gemela esperando que alguien le ayudase y yo…
- -Y tu que te crees lo máximo de la galaxia corriste a rescatarle¿ Y ves en lo que has acabado? Roto. Ahora a ver como componemos tanto destrozo…
Mente y corazón ya estaban abrazados, ambos habían sufrido la misma caída. Uno por loco e irresponsable y la otra por volver a dejarlo cabalgar a su aire.
- ¿Qué podemos hacer para curarte?- le dijo
- Ante todo no dejes de recordarme palabra por palabra todo lo que él me dijo, eso me ayudará. Si me ves saltar alguna vez por algo que diga o haga, no lo dudes, lánzame los pensamientos tanto los anteriores como los actuales. Si intento convencerte de algo, tócame en la herida, no importa, cuanto más daño me hagas, más pronto reaccionaré. Pero sobre todo…no me dejes solo, no me dejes mirarlo a mi, ni escucharlo, ni siquiera olerlo…hazlo tu, por favor. Si yo escucho aunque solo sea una palabra, sabes que estoy perdido…y ya has visto que últimamente procuro que seas tu la que estés en todo momento cuando está a mi lado, pero aun tengo miedo…Aun estoy demasiado débil y necesito encontrar fuerzas para volver a latir con normalidad.
- No te preocupes-dijo la mente- Es complicado para ambos, ya te dije que incluso a mi me envenenaste de tanto amor y me hiciste perder a mi amiga la razón, por no hablar de la cordura, que esa hace tiempo que cuando te ve empezar a latir ya huye sin contemplación ninguna. Déjame que trate hacerlas volver e intentaremos ir colocando en su sitio cada trocito. Pero no va ser fácil. Te queda un largo camino y yo estaré allí para ayudarte. Si saltas te diré que nunca te quiso, si lates más deprisa de lo normal te volveré a explicar como te utilizó, si cierras los ojos en busca del más mínimo sueño, te mandaré la pesadilla de ver como no has sido nada para él. Si sientes aunque solo sea un instante de deseo te recordaré el motivo por el cual jamás te hizo el amor…De momento eso es lo primero que se me ocurre…
El corazón se levantó como pudo para abrazar más fuerte a la mente, no quería separarse de ella, sabía que era su tabla de salvación y casi en un sollozo le pidió:- No me vuelvas a dejar caer, por favor… Te necesito
- No lo haré, jamás lo hice, aunque no me escuchases, pero ahora tenemos que estar así, abrazados, juntos, sin despegarnos. Solo asi lograremos recomponer cada uno de tus pedazos y quien sabe…algún día podrás volver a latir solo.
- Lo dudo…
La mente no lo dijo en voz alta, pero ella también lo dudaba…
jueves 6 de noviembre de 2008
Ultimas noticias...
Según la Real academia de las ciencias, especializadas en los sentimientos y desamores, han descubierto que el ser humano posee una especie de botón de encendido y apagado al igual que un graduador, como si de un volumen se tratase para eso precisamente, para graduar la intensidad con que se quiere o se debe sentir, a gusto de cada uno.
Esto consiste en que cada persona, cuando inicia una relación él mismo puede elegir la intensidad con la que ama y así no se lleva sorpresas desagradables si dicha relación no sale bien. También es sabido que, hay individuos que le dan en exceso al volumen y otros menos. La insigne academia también ha considerado que eso es normal, siempre hay uno que quiere más que el otro.
Se ha dado el caso, en un estudio realizado, de personas que manejan estos graduadores a la perfección y otros no tanto, pero dicho estudio resolvió que los individuos que no lo manejan bien, en realidad es por que no quieren, son masoquistas, y les encanta el sufrimiento que proporciona el desamor.
Al igual sucede con el botón de encendido y apagado, o como vulgarmente se le conoce 0n/ off. Todo ser humano tiene el conocimiento necesario para utilizarlo cuando una relación empieza y cuando acaba. Si sabemos encender y apagar un televisor…como no vamos a saber hacerlo con nuestro corazón que es parte de nuestro cuerpo.
Al terminar la relación de la que hablábamos, siempre avalado todo por la Real academia de las ciencias, especializadas en sentimientos y desamores, cada una de las personas que componían esa pareja apretando el susodicho botoncito de off ya no sienten más. Ni tristeza, ni melancolía, ni por supuesto rabia. Y desde el mismo momento en que pusieron fin, ya no debe existir ninguna preocupación ni inquietud por el otro individuo. Desde el momento en que se acciona el off, se acaban sentimientos de todo tipo. Aunque hay quien lo deja en On porque como ya dijimos antes sufren trastornos de masoquismo.
No se descartan nuevos estudios de este tipo para seguir investigando las actitudes propias de los humanos.
( ¡Dios mio! Yo no soy humana…yo nací sin esos graduadores o quizás…¿ es que pertenezco a la especie que es masoquista? Tendré que ofrecerme como miembro de estudio…)
martes 4 de noviembre de 2008
El camino hasta aqui...
¿Entonces que es lo que estamos haciendo? ¿Perdiendo el tiempo?...No se porque al sentarme me vino esa frase a la memoria. ¿ Si te acuerdas de ella? Salió de tu boca, me la dijiste hace algún tiempo, cuando yo te dije que tu jamás tendrías valor para afrontar tu situación y luchar por algo mejor. Y ahora, solo sabes repetir que sabías que esto iba a pasar y que evitabas daños más grandes.
No se como valoras tu el dolor, ni si lo cuantificas por tiempo o quizás por vivencias. Si es así te diré que para mi me ha sobrado tiempo de dolor y si es por vivencias compartidas, de esas me sobran cada vez que me daba cuenta de que nuestros sentimientos no andaban de la mano.
Hoy volví a mostrarte la puerta de mis sentimientos y de mis inquietudes, algo que me juré a mi misma que no volvería a hacer, pero contigo mis juramentos se van al traste cada vez que te tengo al lado. Tuve la necesidad de mostrarte que sabía la razón de tantas escusas y tantos sinsabores. Y tu…lo negaste una y mil veces. ¡Como me gustaría poder creerte! Pero lo cierto es que ahora me resulta muy complicado, por no decir imposible volver a confiar en ti.
Quise abrirte tanto la puerta del dolor que me habías causado, que hasta tuve la intención de marcarte el camino para que llegases hasta aquí y leyeses lo que dia tras día había reconcomido mi alma y mis entrañas. Creo que no llegarás, es más ,si en algún momento me hubiese echado un poquito en falta, hace días que todo este pequeño diario ya lo habrías leído, porque el camino hasta aquí está marcado en un sitio donde puse todo mi corazón hace algunas semanas. Pero si me equivoco y me estás leyendo, no me importa…Léeme, pero desde el principio, desde el primer día que abrí mi dolor a la libertad que da poder gritar la rabia y el desespero ante el anonimato.
Y aun asi imagino que no entenderás nada, porque sigues pensando que no es posible tanto amor. Vuelvo a preguntarte ¿ como cuantificas tu los sentimientos? ¿ En que sistema métrico los mides? Si es de tiempo…ni yo misma se desde cuando hace que te quiero, si es por vivencias… cada una de ellas a tu lado han sido un todo para mí. Solo se querer asi…sin medida.
Si después de todo lo que hayas leído sigues pensando que no es posible, que tu has obrado correctamente y que yo exagero ni tan siquiera un mínimo, es que jamás miraste más allá de lo que querías ver. Aunque de eso, ahora ya no me cabe la menor duda.
sábado 1 de noviembre de 2008
¿ Un principe?
Siempre me gustó creer en los cuentos de hadas, con sus princesas, sus príncipes y esos amores tan maravillosos. Creía en ellos, pero para los demás, alguien habría en el planeta que tuviese la suerte de que su vida resultase como esos bellos relatos. Para la mía, desde luego no. Lo tenía clarísimo, jamás tendría un príncipe azul, lo más que llegaban era a marrón y evitaré hacer el comentario de a que se parecía dicho color.
Así iba transcurriendo mi vida, unas veces más feliz otras menos, pero una vida bastante tranquila, dentro de lo que a mi entorno se le puede catalogar de tranquilo, claro está. Y un buen día, aun no se porque empecé a creer que tenía delante un príncipe. No era de los de esbelta figura y rostro varonil, pero yo lo encontraba lindo y cada día me gustaba más, tanto que para mi resultó ser el príncipe más hermoso de toda la creación(¡ válgame el cielo!). Estar cerca suyo era como estar en un palacio encantado, lleno de bailes y haditas revoloteando alrededor. Tal era la magnitud de aquellas sensaciones, que cuando me quise dar cuenta había bebido la pócima mágica del amor. Estaba totalmente perdida y enamorada de él. Creía a pies juntillas todo lo que aquel maravilloso príncipe me contaba, su triste vida, sus dolencias, sus desamores… me propuse ser la cura a todas sus penas. Uno de sus encantos era saber hacerme reir o quizás es que yo me sentía tan feliz a su lado, que todo me parecía divertido, lo cierto es que ansiaba el momento de ir corriendo a ese palacio que yo había creado para los dos ( y que cara pagué la subida del “Euribor”). Como en todo buen cuento de príncipes y princesas que se precie, un buen día se me declaró, si a eso se le puede llamar declaración, pero en fin… para mi lo era y como mi sueño se estaba cumpliendo, empecé a comprar todos los”muebles” y accesorios para nuestra futura vida en común. Llené el palacio de dulzura, ternura, frases de amor a todas horas y me empeciné en convencerle que no había príncipe más apuesto que él en ningún reino cercano. Tuvimos alguna desavenencia en este tiempo, porque lo cierto es que de vez en cuando lo veía más parecido a un plebeyo cualquiera, que al príncipe que me había robado el alma. Pero como estaba ciega y no veía más allá de lo que me decía, le creía, deseaba creerle.
Tanto fue la devoción que yo le tenía, que decidí contarle mi más preciado secreto, muerta de miedo, pensando que quizás podía perderle, pero tenía que arriesgarme…¿donde se había visto que una princesa no contase a su amado los más íntimos y oscuros huecos de su vida?( si me hubiese callado la boca, algo más habría ganado, ya veréis ya) Aquel pedazo de historia que tenía que contarle es parecido a como abrir un cinturón de castidad sin lastimarse, algo por el estilo y para situarlo mejor en el cuento de hadas.
Resultó que, mi príncipe, no solo dijo tener la llave de aquel cinturón, sino estar dispuesto a liberarme de él sin más. ¿Podeis imaginar la alegría que sentí? Era Él, el príncipe azul de los cuentos y era Mio, solo para mí( ja, ja, ja). Claro está, yo sabía de una bruja malvada que lo tenía casi prisionero en un castillo y debía andar con mucho tiento para que dicha bruja no sospechase, porque le había amenazado con una maldición horripilante si trataba de escapar de sus garras. ¡ Pobrecito!-me decía yo a mi misma- Y pobrecita de mí…
Durante muchas, semanas y meses fuimos del amor más maravilloso( siempre encerrados en el palacio que yo estaba construyendo) a múltiples disputas…Yo necesitaba darme una vuelta por los jardines de palacio, subida en su corcel y galopar a través del viento. ¿A que suena bonito? Pues en eso se quedaba, jamás consintió en llevarme a lomo de su caballo ni aunque fuera una vueltecita pequeña. Y de lo de la llave, ya ni hablemos, jamás se propuso probar si sabía como funcionaba, eso si, enseñarme que la tenía, lo hacía continuamente, mezclado con bellas palabras y innumerables escusas. Y yo…le creía, mi príncipe no podía ser como todos… él era especial y tenía un serio problema evitando la maldición de la diabólica bruja.
Pero aquel cinturón cada vez a mi se me hacia más irritante, deseaba quitármelo aunque fuese un momentito, resultó ser desesperante y por supuesto eso fue cayendo sobre nosotros. Yo trataba de mil maneras distintas de convencerlo, para mi era importante, era como la unión de nuestro amor, quería que me demostrase que no tenía miedo a hacerse daño al abrirlo, yo quería demostrale que no había nada que temer, solo tenía que dejarse llevar por su amor por mi(otra vez ja, ja y ja) y nada iba a pasar.
Siguieron pasando los días y a mi ya me envolvía la duda de si realmente me amaba tal y como decía o simplemente es que se sentía cómodo en el palacio. Mi sufrimiento fue en aumento, cada día me encontraba más triste e iba viendo con claridad lo que estaba sucediendo. No me quería, jamás lo había hecho, solo el confort de todas aquellas delicadezas que yo ponía a su paso, era lo que le ataban a mi, ni un solo sentimiento. Bueno uno si…un pavor horroroso a abrir aquel dichoso cinturón de castidad. No lo reconoció jamás, pero buscaba cientos y cientos de escusas para no encontrarse en la tesitura de tener que abrirlo, y por Dios que las encontró, muy a mi pesar.
Resultó que mi príncipe tenía que viajar a un reino lejano, por motivos de la corte. Yo creí, soñé en ese viaje junto a él, pero como siempre las cosas se dieron de la misma manera: yo no podía acompañarlo.
Sentí tanta rabia y tanto dolor, mis ojos empezaron a abrirse del todo. Vi todo el tiempo perdido, todas las mentiras dichas, todas mis frustraciones acumuladas, todas mis lagrimas y todos mis anelos tirados por tierra. ¿Y creeis que hizo algo al respecto? No, se subió en su caballo sin más, para partir lo más rápido posible, sin sentir el más mínimo dolor por dejarme allí. Así que cuando se disponía a marchar y con la apatía hacia mi persona que le caracterizaba se agachó levemente para darme un beso de despedida y en ese beso ocurrió… Como en todo buen cuento que se precie, pero este a la inversa, cuando besé al príncipe… se convirtió en Sapo… Y colorín colorado esta historia se a acabado.
PD: El palacio lo estoy desamueblando poco a poco, y aun de vez en cuando el sapo ronda por allí. Lo bueno es el haberlo reconicido como tal e ir dejándolo poco a poco en su charca.
martes 28 de octubre de 2008
Un dia...una habitación
La vida es una serie de habitaciones y las personas con las que coincidimos en ellas son las que configuran nuestras vidas...Esta frase no es mía, pero es tan real que la tomaré como si lo fuese. En cada uno de los momentos que pasamos a lo largo de nuestro camino, vamos encontrando personas y de cada una de ellas aprendemos algunas cosas. Algunas son buenas, otras no tanto, pero de todo sacamos algun aprendizaje, que es lo que nos va formando en nuestro destino. Yo he tenido y tengo habitaciones muy bellas, a las que regreso siempre, mi familia, mi hija, mis amigos... Hay otras, de las que huí hace mucho tiempo, y algunas en las que estoy cerrando la puerta ahora. Todas y cada una de mis habitaciones son parte de mi vida, son parte de lo que he sido y de lo que seré. Tras de mí queda mucha experiencia y a lo único que aspiro en estos momentos es irme encontrando nuevas personas que sigan configurando mi destino, nuevas emociones, nuevas habitaciones. Por ahora se que la última habitación en la que estuve, está cerrada y aunque no niego que he tenido que tirar la llave al fondo del mar del dolor para no ir corriendo a abrirla, me queda la esperanza que pronto sea eso solo...una habitación más, por la que pasé, en la que quise quedarme por siempre, de la que me invitaron a salir y de la que me fuí.Que asi sea...
domingo 26 de octubre de 2008
The End
¡ Joder! ¿Quién será ahora?- Estaba medio dormida en el sofá. Mi hija hacia un rato que ya se había marchado y yo decidí descansar un poco. Últimamente intentaba dormir siempre que me era posible, así no pensaba demasiado.
Abrí la puerta, dispuesta a cerrársela en la cara al primer vendedor de tres al cuarto que hubiese tenido la osadía de interrumpir mi siesta.
Y allí estabas tú.
-¿Qué haces aquí?- Fue lo único que mi corazón latiendo como un loco y mi cabeza dando mil vueltas, se pusieron de acuerdo en decir.
-Demostrarte lo equivocada que estás- Y sin darme tiempo a nada más, empujaste la puerta y cogiéndome en brazos, callaste mi boca con tus labios. Y es que tampoco iba a decir nada, no quería privarme del sabor de tus besos.¡ Dios! Cuanto te había echado de menos. Y como si me leyeses el pensamiento susurraste:
-Te Quiero, mi amor. Creía que me volvía loco si no podía volver a besarte. No pienses más tonterías, cariño- Tus manos recorrían mi espalda sin parar y mi cuerpo temblaba sin poder controlarlo- Es difícil y muy duro, lo sé-continuaste sin dejar de besarme-Pero te necesito a mi lado para conseguirlo. Ya no quiero pensar en un mañana si no es contigo¿ Crees que para mi es fácil? ¿ Crees que no me rompo de dolor cada vez que tengo que dejarte? ¿ Piensas que no te deseo? ¡ Dios! Si hay veces que me vuelvo loco por tenerte…
Con cada una de tus palabras, mis ojos eran un torrente de lágrimas. Lloraba de felicidad, lloraba por tanto dolor acumulado, por tantas frustraciones pasadas. Lloraba porque eras mío, porque querías serlo completamente. Lloraba y lloraba sin poder dejar de hacerlo.
- No llores más, mi cielo, por favor -dijiste mientras intentabas secar mis lágrimas, sin darte cuenta de las tuyas. Yo si que me la dí, y al verte llorar, creí que mi corazón explotaba de tanto amor.
- Te quiero, Te quiero, Te Quiero- era lo único que podía y quería decir. No deseaba despegarme un milímetro de tu piel, de tus brazos-Te Quiero…
- Lo sé, amor, lo sé. Yo también Te quiero, más de lo que puedas imaginar. Perdóname , cariño, por todo lo pasado, por todo lo de ahora, por todo lo que pasará después, perdóname y quédate conmigo, no vuelvas a dejarme sin ti, porque la verdad es que no se como consigo respirar cada vez que te tengo enfrente y no puedo tocarte.
Negué con la cabeza una y otra vez, besándote, diciendo sin palabras que ya no nos hacían falta más perdones. Estabas allí y no había nada más.
Sin saber como, estábamos en mi habitación, en el lugar donde tantas veces te amé en soledad. Tus ojos se clavaron en los míos y vi reflejado tanto amor… y aun así pregunté:
- ¿ Estás seguro? No me hagas más daño… Con toda la suavidad que te fue posible, me tumbaste en la cama y apoyándote en mi pecho, susurraste algo que yo había ansiado escuchar tantas veces: - Estoy Seguro, pero no de ahora. Estoy seguro desde el momento en que me di cuenta que estaba enamorado de ti. No solo tú has soñado este momento, yo lo tengo clavado en mi alma, y no puedes imaginar la impotencia que sentía cuando intentaba explicártelo y no me creías-Levantaste un poco la cabeza, para poder mirarme-No hay más verdad que la que siempre te dije, no me es fácil encontrar escusas, no me es fácil mentir. Tienes que creerme, mi vida. Di que me crees…
- Es lo que me hace falta, amor, creerte, necesito creerte, lo necesito…
Y no nos hicieron falta más palabras. La ropa fue cayendo como fueron cayendo cada uno de nuestros miedos. Tu piel y la mía eran una sola. Nuestros cuerpos vibraban al compás de los latidos de un solo corazón, los besos eran eternos con el suspiro que acompaña un gemido y un Te Quiero. Estabamos unidos por unas maravillosas cadenas que eran nuestros brazos, no queriendo que nos despegasemos jamás. En ningún lugar del mundo se hizo tan real la frase: hacíamos el Amor. O tal vez, el Amor nos hacía a nosotros.
Empapados en sudor y al borde de rompernos de tanta felicidad, casi como si de una misma voz se tratase los dos gritamos en un susurro:¡ Te Quiero!
Y abrí los ojos…estaba sola, como siempre y como siempre se repetía este sueño, tanto dormida como despierta. Y hoy que he vuelto a soñarlo, plasmado en unas letras, quiero dejar de hacerlo. Y como en esa película, esa que tu me decías que yo te hacía sentir, pongo el The End, para intentar acabar así con este sueño, que nunca fue y que nunca será.
Aceptar de una vez la realidad de cómo ocurrieron las cosas, sin tratar de justificar nada, ni a ti, ni a mi misma. Lo hecho, hecho está, lo sentido, sentido fue. Si te quise con toda mi alma quizás fue mi error. Si te deseé tanto que creí deshacerme, esa fue mi penitencia. Si te creí una y otra vez, esa fue mi ingenuidad. Y tu, si no supiste quererme, no me debe importar. Si no pudiste desearme, no debiste fingir.
Al menos yo siempre gané, porque los días en que te amé y te desee, me llevé sueños, días y noches llenos de colores tan hermosos que parecía que pudiese andar sobre ellos. Y hasta del dolor me llevo algo…fortaleza. ¿ Y tu? ¿Qué te llevas? Tanto como diste…nada. Y aunque no lo sepas, esa será tu pena, vivir vacio a los sueños, al amor e incluso al dolor. No lo sabrás nunca pero…¡No sabes lo que te pierdes!
Así que, amor mío, como si de una película se tratase, a este bendito sueño le añado: The End. ( y a mi vida: to be continued).
jueves 23 de octubre de 2008
Hoy...¿y mañana?
Hoy no encuentro palabras,y a lo mejor, ni ganas de escribir, quizás por el miedo a mañana sentir algo distinto a lo que hoy siento. Alguien me diría que estoy en esa montaña rusa de los sentimientos, que unas veces te permiten estar arriba y ver todo con optimismo y correr el riesgo mañana de caer en picado hacia el abatimiento. Y no quiero volver ahí. Hoy por fin despues de muchos meses y sobretodo de los ultimos dias, siento un poco de paz y si...tengo miedo a perderla, no quiero que se me escape,no quiero volver a echarte de menos como lo hacía.Quiero verte como hoy te vi, alejandote de mi dolor, guardando tu amor en el cajón que decoré para amarte, pero con la diferencia que ahora quiero amarte en silencio, sin que apenas te des cuenta.Y tu en tu ignorancia de sentimientos, no te la das. Y eso es más merito mío que tuyo, como siempre. Pero bendito sea el sacrificio si me mantiene arriba de la montaña y si tengo que bajar...ojalá no duela tanto, ojalá no te des cuenta.
miércoles 22 de octubre de 2008
Te dejo marchar
Creo que debo dejarte marchar...pero no de mi vida. De ahí hace tiempo te marchaste o jamás quisiste entrar. Debo dejarte marchar de mis recuerdos y de esa estupida idea que aveces me asalta y me dice que siga esperando. Hoy me di cuenta, que tambien el ultimo sacrificio está en mis manos...y maldigo mi suerte de nuevo.
He de dejarte ir y aunque no quiero, puedo y debo hacerlo. Es tan sencillo como cruzar esa linea que estos dias me ataba en la desesperanza, en la tristeza. He de levantarme del suelo donde me dejaste caer, sacudir el polvo de mis lágrimas y guardarlas donde tu no puedas verlas. Donde tu estes, siempre debe haber una sonrisa, una palabra amable...y se que puedo hacerlo, aunque cuando no estes, al llegar a mi rincón, abra el cajón de la tristeza y me meta dentro. Pero he de dejarte ir... y contigo creo que se ira parte de mi dolor.
Y tu respiras, pensando que quizas el daño no fue tan grande, que puede más una gran amistad que todo lo que hemos vivido, y en tu respiracion, no te das cuenta que soy yo la que te dejo marchar, y no lo hago solo por ti...lo hago por mi, porque de esa forma se que mientras tu te vas de mis recuerdos más recientes, doy un nuevo paso a aprender a vivir de nuevo.
martes 21 de octubre de 2008
Y me hablas....
Y me hablas...y tu voz suena como un eco lejano. Ni siquiera te escucho.
Mientras tu hablas, yo recuerdo cada uno de los besos que me diste,cada abrazo. Recuerdo como, cuando tu ojeabas el periodico, yo te acariciaba la espada, sintiendo en cada paseo de mi mano por ella un paraiso de sensaciones. Y tu sigues hablando y yo...no te escucho. Recuerdo cuando si te escuchaba, cuando para oirte mejor me acercaba tanto a ti que casi respiraba cada una de tus palabras. El mundo, en ese instante estaba mudo de sonidos, porque solo se oia tu voz. Porque era como sentir hablar al mismisimo Dios, Mi Dios. Y como me empapaba de cada de cada frase que salía de tu boca, memorizandolas para luego, en mi soledad, oirlas de nuevo y ver cada uno de los colores de tu voz, los matices con los que mi loco amor y yo los disfrazabamos, sintiendo que habia un arcoiris de sentimientos.
Y mientras me hablas y tu voz suena como un eco lejano, me asaltan ganas de besarte, callandote sin más. De encontrar un consuelo en tus labios que me digan: estas equivocada...Si, claro que si: Te quiero, como puedes dudarlo? Y me pregunto si tu estás pensando lo mismo que yo. Vuelvo a imaginarte, dejando de hablar, para acercarte a mis labios que estan locos de ti.
-¿Porque no lo haces?Vamos no esperes más, devuelveme la paz que hace un tiempo me robaste.
Y entonces, donde está clavado el puñal, la herida se abre y de nuevo comienza a sangrar. Vuelvo a la realidad...nunca me quisiste y cada uno de los colores, sabores y olores los había inventado yo. Mis deseos son y siempre fueron mios, nunca fueron nuestros, jamás seran tuyos.
Mis sueños se van acabando al compás de tu conversación. Hago un pequeño gesto con la cabeza, como si hubiese prestado atención. Y tu concluyes tu ración de normalidad diaria, convencido que todo va mejor, que día a día ganas un poco de la maldita normalidad, la que a ti tanto te tranquiliza y a la que yo ansío encontrar. Y mientras tu te alejas, yo vuelvo a mirar al vacio ahora ya sin ver, sin escuchar, sin oler...
Mientras tu hablas, yo recuerdo cada uno de los besos que me diste,cada abrazo. Recuerdo como, cuando tu ojeabas el periodico, yo te acariciaba la espada, sintiendo en cada paseo de mi mano por ella un paraiso de sensaciones. Y tu sigues hablando y yo...no te escucho. Recuerdo cuando si te escuchaba, cuando para oirte mejor me acercaba tanto a ti que casi respiraba cada una de tus palabras. El mundo, en ese instante estaba mudo de sonidos, porque solo se oia tu voz. Porque era como sentir hablar al mismisimo Dios, Mi Dios. Y como me empapaba de cada de cada frase que salía de tu boca, memorizandolas para luego, en mi soledad, oirlas de nuevo y ver cada uno de los colores de tu voz, los matices con los que mi loco amor y yo los disfrazabamos, sintiendo que habia un arcoiris de sentimientos.
Y mientras me hablas y tu voz suena como un eco lejano, me asaltan ganas de besarte, callandote sin más. De encontrar un consuelo en tus labios que me digan: estas equivocada...Si, claro que si: Te quiero, como puedes dudarlo? Y me pregunto si tu estás pensando lo mismo que yo. Vuelvo a imaginarte, dejando de hablar, para acercarte a mis labios que estan locos de ti.
-¿Porque no lo haces?Vamos no esperes más, devuelveme la paz que hace un tiempo me robaste.
Y entonces, donde está clavado el puñal, la herida se abre y de nuevo comienza a sangrar. Vuelvo a la realidad...nunca me quisiste y cada uno de los colores, sabores y olores los había inventado yo. Mis deseos son y siempre fueron mios, nunca fueron nuestros, jamás seran tuyos.
Mis sueños se van acabando al compás de tu conversación. Hago un pequeño gesto con la cabeza, como si hubiese prestado atención. Y tu concluyes tu ración de normalidad diaria, convencido que todo va mejor, que día a día ganas un poco de la maldita normalidad, la que a ti tanto te tranquiliza y a la que yo ansío encontrar. Y mientras tu te alejas, yo vuelvo a mirar al vacio ahora ya sin ver, sin escuchar, sin oler...
lunes 20 de octubre de 2008
La Soledad...
Le despertó el mismo pensamiento que hacia tiempo le acompañaba. Al abrir los ojos y mirar hacia la oscuridad de su habitacion volvió a acompañarle esa soledad que tan amiga se habia hecho de ella, sin que nadie la hubiese invitado a quedarse.
-Todavía estas aquí? -le preguntó-Cuando demonios podré librarme de ti?
Creo que nunca-respondió una voz en su interior- Para que yo me vaya tendrías que nacer de nuevo o en todo caso cambiar la mentalidad de esta sociedad que nos envuelve, y las dos cosas son imposibles.Vete haciendo a la idea que podrás convivir conmigo, e incluso puede que lleguemos a estimarnos, pero que te deje...eso no sucederá jamás.
Has nacido en un tiempo que o bien no te pertenece o no esta hecho para ti. Demasiada sinceridad, demasiado corazón para un mundo en el que reina la hipocresía, el egoismo y el engaño. Quien crees que eres para ir con la verdad a todas partes, aunque sepas que te va a destrozar?Aun no entiendes que asi no me iré nunca de tu lado?Que ingenua eres, Dios!!!
Ella sacudió la cabeza, como para no escuchar más. Sabia que esa maldita voz interior tenía parte de razón. Sabía que esa nueva amiga que le acompañaba, iba a despertarse a su lado durante mucho tiempo, quizas por siempre.
-Bueno pues quedate-le dijo- Me acostumbraré a ti si hace falta, pero no me pidas que me vuelva igual que los que me han roto el alma, porque eso sería dejar de creer en la humanidad y eso sería mi muerte, la muerte de mis sueños. Quedate y despertaremos juntas cada mañana y cada noche te haré un lado en mi cama, me acompañarás a cada paso que de, mirando en los ojos de la gente que me rodea. Quizas en alguna mirada...encuentre tu adios.
Sintió una punzada, no supo si era una risa cínica de su interior o el despertar de su pobre corazón roto de nuevo. De todas formas se levantó y comenzó a caminar por ese nuevo día...
-Todavía estas aquí? -le preguntó-Cuando demonios podré librarme de ti?
Creo que nunca-respondió una voz en su interior- Para que yo me vaya tendrías que nacer de nuevo o en todo caso cambiar la mentalidad de esta sociedad que nos envuelve, y las dos cosas son imposibles.Vete haciendo a la idea que podrás convivir conmigo, e incluso puede que lleguemos a estimarnos, pero que te deje...eso no sucederá jamás.
Has nacido en un tiempo que o bien no te pertenece o no esta hecho para ti. Demasiada sinceridad, demasiado corazón para un mundo en el que reina la hipocresía, el egoismo y el engaño. Quien crees que eres para ir con la verdad a todas partes, aunque sepas que te va a destrozar?Aun no entiendes que asi no me iré nunca de tu lado?Que ingenua eres, Dios!!!
Ella sacudió la cabeza, como para no escuchar más. Sabia que esa maldita voz interior tenía parte de razón. Sabía que esa nueva amiga que le acompañaba, iba a despertarse a su lado durante mucho tiempo, quizas por siempre.
-Bueno pues quedate-le dijo- Me acostumbraré a ti si hace falta, pero no me pidas que me vuelva igual que los que me han roto el alma, porque eso sería dejar de creer en la humanidad y eso sería mi muerte, la muerte de mis sueños. Quedate y despertaremos juntas cada mañana y cada noche te haré un lado en mi cama, me acompañarás a cada paso que de, mirando en los ojos de la gente que me rodea. Quizas en alguna mirada...encuentre tu adios.
Sintió una punzada, no supo si era una risa cínica de su interior o el despertar de su pobre corazón roto de nuevo. De todas formas se levantó y comenzó a caminar por ese nuevo día...
sábado 18 de octubre de 2008
Hoy por fin...
Hoy necesitaba hacerlo, quizas porque tengo el alma rota y los sueños perdidos. Porque casi no se como volver a levantarme, aunque se que debo hacerlo.
Siempre me dijeron que se me dio bien escribir...porque no hacerlo. Porque no intentar desahogar un poco todo este dolor en unas cuantas frases?
Si...me han roto el corazón y seguramente me lo busqué por no ver lo que no quería ver.Pero, no es eso el amor? Sinceramente creo que no, el amor es mucho más...claro si se es correspondido y en este caso, no lo era.
Pero hoy no...hoy no tengo ganas de revivir todo aquello.Por hoy ya es bastante, o por este instante.Quizas dentro de diez minutos me salten unas ganas locas de regodearme en mi pena y volver a recordar cada una de las cosas vividas,pero de momento solo esto me es suficiente...
Siempre me dijeron que se me dio bien escribir...porque no hacerlo. Porque no intentar desahogar un poco todo este dolor en unas cuantas frases?
Si...me han roto el corazón y seguramente me lo busqué por no ver lo que no quería ver.Pero, no es eso el amor? Sinceramente creo que no, el amor es mucho más...claro si se es correspondido y en este caso, no lo era.
Pero hoy no...hoy no tengo ganas de revivir todo aquello.Por hoy ya es bastante, o por este instante.Quizas dentro de diez minutos me salten unas ganas locas de regodearme en mi pena y volver a recordar cada una de las cosas vividas,pero de momento solo esto me es suficiente...
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